Temporada de lluvias en México y la pregunta de siempre: ¿me pongo las botas o mejor las dejo en el clóset? La respuesta corta es que depende del tipo de piel. Algunas aguantan perfectamente un aguacero, otras se pueden arruinar con unas cuantas gotas. Aquí te explicamos qué hacer y qué evitar.

Qué pieles aguantan el agua

La piel de res es la más resistente a la humedad. Un par de botas de piel lisa o graneada puede mojarse sin problema siempre y cuando las seques correctamente después. La piel curtida al cromo, que es la más común en botas de uso diario, tiene una resistencia natural al agua bastante decente. Si trabajas en el campo o caminas mucho por la calle, la piel de res es tu mejor aliada en temporada de lluvias.

La piel de mantarraya también resiste muy bien el agua gracias a su estructura natural. De hecho, es una de las pocas pieles exóticas que puedes usar con confianza en días húmedos.

Pieles que debes proteger del agua

Las pieles exóticas como avestruz, caimán, pitón y venado son otra historia. El agua puede mancharlas, deformarlas o hacer que las escamas se levanten. Si tienes botas de piel exótica, lo mejor es no exponerlas a la lluvia directa. Un poco de humedad ambiental no las va a destruir, pero un charco o un aguacero sí puede dejar marcas permanentes.

La nobuck y la gamuza son especialmente vulnerables. El agua deja manchas oscuras que son muy difíciles de quitar una vez que secan.

Cómo proteger tus botas antes de salir

El spray impermeabilizante es tu mejor inversión. Un bote de buen impermeabilizante en aerosol cuesta entre $150 y $300 pesos y te puede salvar unas botas de $5,000. Aplícalo a unos 20 centímetros de distancia, en capas ligeras, y déjalo secar completamente antes de usarlas. Repite la aplicación cada dos o tres semanas durante la temporada de lluvias. Marcas como Saphir, Collonil o incluso el Scotchgard de 3M funcionan muy bien.

Qué hacer si tus botas se mojaron

Primero: no entres en pánico. Rellena las botas con papel periódico arrugado para que absorba la humedad desde adentro y mantenga la forma. Déjalas secar a temperatura ambiente en un lugar ventilado. Nunca uses secadora, pistola de calor ni las pongas junto a un calefactor — el calor directo endurece y agrieta la piel.

El proceso de secado puede tardar de 12 a 24 horas. Cambia el papel periódico cada cuatro o cinco horas para acelerar el proceso. Una vez secas, aplica una crema hidratante para piel para devolver la flexibilidad que el agua les quitó.

Productos que recomendamos tener a la mano

Un kit básico para temporada de lluvias incluye: spray impermeabilizante, crema acondicionadora de piel, un cepillo de cerdas suaves y papel periódico. Con esos cuatro elementos puedes enfrentar cualquier aguacero sin preocuparte por tus botas. La prevención siempre sale más barata que la reparación.